Para decirlo de manera sencillo, el Instituto de Nitartha cambió mi vida. No me di cuenta qué tanto hasta recientemente. El programa ha sido indispensable para mis estudios en la maestría en tradiciones indias-tibetanas y para mi práctica como un budista. En solo un mes sentí que me transformé. El nivel de la profundidad y el entendimiento en los programas de shedra y de gomdra es extraordinario.